Así se desprende de lo publicado recientemente por el diario Uno…
Las ballenas azules que habitan en los canales al sur de Chile están en serio peligro. En el Golfo Corcovado, la Acuícola Tripanko pretende instalar un megaproyecto de acuicultura. Esto, en el mismo lugar donde habita la más grande colonia de ballenas azules del Pacífico Suramericano. Exactamente al frente de una de las zonas privilegiadas de avistamiento de los cetáceos: el Parque Tantauco, que es propiedad del presidente Sebastián Piñera y cuya extensión es de 118 mil hectáreas.
La producción inicial de Tripanko alcanzaría las 200 mil toneladas de salmones distribuidos en seis Centros de Engorda de Salmónidos (CES). Los CES serían construidos, en caso de concretarse este proyecto, con balsas jaulas de cobre. Se trata de 2 mil 600 toneladas del metal rojo, de reconocidos efectos biocidas, las que se incorporarían al medio acuático. El material se usaría debido a sus facultades antiincrustantes, que evitan que algas y otros seres vivos se adhieran a las redes de las balsas jaulas.
Debido a los avistamientos de ballenas azules, que desde hace una década comenzaron a ser estudiados por instituciones conservacionistas como el Centro Ballena Azul, el empresario Sebastián Piñera, la Conama y este Centro iniciaron los trámites para convertir el Golfo de Corcovado en un Área Marina Costera Protegida (AMCP) con el fi n de resguardar a las ballenas y hacer proyectos de avistamiento.
La Acuícola Tripanko S.A., con sede en Puerto Montt (mil kilómetros al sur de Santiago), es representada por Gabriel Güenul Almonacid. El origen de sus capitales es desconocido. La inversión estimada es de 30 millones de dólares. Pretende instalar, en una primera etapa, seis grandes centros salmoneros. Pero su propósito fi nal es tener 28 centros y producir un millón de toneladas. Más que toda la producción que alcanzó a tener Chile en 2007, cuando exportó 600 mil toneladas de salmónidos, constituyéndose en el segundo productor mundial tras Noruega.
Según sostuvo en entrevista con Diario Uno el biólogo marino y asesor de los Mitilicultores de Quellón, Federico Orellana, “sólo el cobre instalado en el mar provocará la destrucción de las bases mismas de la biología que hay en esos lugares”. Argumenta: “este mineral es un elemento tóxico para el fi toplancton que es la base de la cadena alimentaria del mar. Si desaparece el fitoplancton morirá el zooplancton que se alimenta del anterior. Desaparecerá el krill, del que se alimentan las ballenas, además de las larvas de peces”.
Según Orellana, los desechos orgánicos que arrojen las salmoneras “van a propagar mucho más rápido la marea roja, y las enfermedades que los salmones ya tienen como el virus ISA y muchas otras”. Consultado por Diario Uno, el experto en salmonicultura, Héctor Kol, estima que unas 160 mil toneladas de materia orgánica serían arrojadas al mar si se desarrolla Tripanko, sólo por concepto de desechos asociados al suministro de alimentos. Esto equivale a la materia orgánica que generaría, anualmente, una población humana de 3, 8 millones de personas.
Muchas de esos desechos serían arrastrados hacia el mar interior de Quellón, depositándose sobre bancos naturales de moluscos y sobre caladeros de peces, que abastecen a la pesca artesanal.
“Ni hablar –agrega Orellana- del impacto que se producirá con el inmenso y permanente fl ujo de embarcaciones de gran calado que tendrán la tarea de abastecer estos megacentros. Las redes, los insumos de cultivo, los combustibles, el alimento, los abastecimientos para el personal, las cosechas, etc., son sólo algunos de los elementos que deberán transportarse desde y hacia la zona de interés”. Todo esto en una zona de mar abierto, con fuertes corrientes.
Federico Orellana estima que “de emplazarse estos cultivos, desaparece la posibilidad de que las ballenas azules puedan permanecer allí”.
Tanto Orellana como Kol sostienen que dada la magnitud del proyecto es imprescindible que para su calificación ambiental se realice un estudio de Impacto Ambiental, dado que supone un proceso con mayores exigencias en donde las comunidades afectadas pueden hacerse escuchar, al menos en parte.
Publicado : 14/06/2010 - (Leida : 661 veces). |