Así lo dio a conocer Alejandro Tirapeguy, director regional de Obras Portuarias, quien explicó que la rampa de Buill tuvo un costo de $744.845.692, la cual fue recepcionada a conformidad el 21 de diciembre pasado. Agrego además que esta semana se constatará el término de las rampas de Chuit y Chulín, para lo cual la inspectora fiscal del contrato se trasladará al lugar a verificar que los trabajos hayan terminado según lo informado por la empresa constructora el pasado 11 de enero.
“Son facilidades portuarias que darán mayor seguridad en el embarque y desembarco de pasajeros y carga, para operar en cualquier nivel de marea y que persiguen contribuir a la conectividad marítima de los habitantes Chaitén, considerando sus condiciones de aislamiento”, mencionó Tirapeguy.
Las obras en Buill, situado al sur de Ayacara, comprendieron una rampa de 200 metros de longitud con defensas de neumáticos en sus costados, explanada de hormigón, un refugio de pasajeros y pasajeras junto con la iluminación en ambos sectores en base a energía eólica y solar. Lo anterior tuvo un costo de $744.845.692, correspondientes a fondos MOP.
En cuanto a las rampas en las islas Chuit y Chulín del Grupo Desertores, situadas a 20 kilómetros al noroeste de Chaitén, Tirapeguy señaló que el contrato de dichas obras oficialmente termina el 29 de enero; no obstante, la empresa constructora a cargo de su ejecución informó que éstas finalizaron.
Ambas islas carecían de infraestructura, por lo que en el lugar se construyeron rampas de 2,5 metros de ancho, de 76 metros de largo la de Chuit y de 45 metros de largo la de Chulìn, ambas con defensas de neumáticos; una zona de explanada para acceder a ellas, un refugio de pasajeros e iluminación por medio de energía solar y eólica. Este contrato demandó una inversión de $857.417.787, fondos MOP.