Una tradicional minga chilota vivieron los habitantes del sur del archipiélago durante una larga jornada del día de ayer, la que luego de arduo trabajo, se logró trasladar una vivienda por más de seiscientos metros de pasto y pavimento hacia un nuevo terreno.
Fueron once yuntas de buey – puesta por los vecinos y conocidos- las que remolcaron la casa que se sentó en tres grandes troncos que la atravesaban y una estructura tipo trineo que la a sujetaba. De esta manera se vivió en Curanué un espectáculo al que acudieron más de trescientas personas, las que llegaron de todos los sectores del sur de la isla a maravillarse con el espectáculo local.
Hasta cerca de las siete de la tarde que los vecinos y familiares trabajaron para ayudar a cumplir el sueño de Patricia Aguilar, Juan Pablo Hernández y la pequeña hija de ambos, quienes se encontraban sin agua y sin luz eléctrica en el lugar en donde construyeron su vivienda.
Belisario Vera, delegado del municipio local, uno de los impulsores de ésta iniciativa, agradeció a todos quienes colaboraron en la iniciativa, la que por primera vez logra aunar desinteresados esfuerzos y diversas voluntades.
Mientras que ésta mañana y a través de Radio Quellón, Juan Pablo Hernández y en representación de su familia quiso entregar sus públicos agradecimientos a quienes contribuyeron para el traslado de su vivienda a su nueva ubicación.
Publicado : 11/05/2009 - (Leida : 896 veces). |