En Castro se realizaron las III Jornadas de enfermedades renal crónica y diálisis

Destacados expositores dieron vida a las III Jornadas de Enfermedad Renal Crónica y Diálisis dirigida a profesionales y técnicos de la red asistencial de la provincia.

La actividad organizada por el Servicio de Salud Chiloé, entregó nuevas herramientas y conocimiento para la detección oportuna de esta enfermedad que en los últimos años ha presentado gran aumento. Se estima que la prevalencia de esta patología en la población adulta en Chile es de 10%, sin embargo, incurre en el 22% del presupuesto de las Garantías Explicitas en Salud, GES.

Al respecto la Dra. Dania Yurac Romero fue enfática en señalar que la Enfermedad Renal Crónica está catalogada como una epidemia silenciosa ya que no presenta síntomas hasta que el daño ya es muy severo, siendo la región de Los Lagos y Magallanes las que presentan las tasas más altas de esta enfermedad.

“A pesar de todos los esfuerzos, hemos notado que seguimos en aumento y que las proyecciones que nosotros estamos haciendo dan cuenta de ello. Aparecen cada vez más pacientes que requieren sustitución renal, vale decir hemodiálisis, lo que significa un gran detrimento de la calidad de vida de estos pacientes y por su puesto una menor expectativa de vida”

La Enfermedad Renal Crónica, es la pérdida progresiva e irreversible de las funciones que realizan los riñones. Por ello la importancia de cuidar y tratar a tiempo esta enfermedad ya que según lo señalado por la Dra. Yurac, referente del área en el Servicio de Salud Chiloé, el riñón: “pierde su capacidad de eliminar desechos, concentrar la orina, conservar el balance de sustancias en la sangre y mantener un equilibrio metabólico y hormonal que protege a todas y cada una de las células de nuestro organismo”.

Si se dañan los riñones, explicó, esto obliga a los pacientes a sustituir parcialmente algunas de sus funciones con diálisis o un trasplante renal cuyas causas más comunes de esta enfermedad son la diabetes con un 34%, la hipertensión arterial con un 12% y la obstrucción de las vías urinarias.

La jornada que convocó a técnicos y profesionales tanto de los hospitales como de la atención primaria, orientó a los asistentes respecto a la importancia de  realizar acciones farmacológicas de educación a la población como explicar el impacto que genera en la salud cambiar algunos estilos de vida como: disminuir el uso de la sal, bajar de peso, realizar ejercicios y disminuir la utilización  de anti inflamatorios, que muchas  veces son auto medicados y que redundan en el aumento de la presión arterial con el consiguiente  el daño renal que eso conlleva, estos medicamentos de uso masivo dañan directamente el parénquima renal, o sea producen un daño directo, sumado a una dieta con grasas saturadas, frituras, o alimentos muy tostados, contienen tóxicos renales La vida moderna nos va llevando a un daño permanente del riñón y si le añadimos la vejez, todo se confabula para que finalmente las personas se hagan insuficientes renales y se deba recurrir a la hemodiálisis.

DIÁLISIS

La diálisis es un procedimiento muy invasivo que significa que el paciente debe asistir tres veces por semana a realizarse un filtrado de su sangre a través de un monitor dializador, acción que implica permanecer tres horas conectado al equipo mientras se realiza limpieza de la sangre. Sin embargo, pese a que este procedimiento es de gran ayuda, no cumple todas las funciones del riñón y el paciente ve disminuida su calidad de vida y su tiempo, ya que depende de un centro de diálisis que le preste el tratamiento.

La Dra. Dania Yurac, anunció que lo que se busca es impulsar la posibilidad que el paciente que ya se está dializando pueda trasplantarse, ya que el trasplante de riñón aumenta la expectativa de vida de estos pacientes que están en hemodiálisis.

En la mayoría de los casos, las personas que son dializadas y que sufren la Enfermedad Renal Crónica (ERC) pudo evitarse, ya que la gran causa de la enfermedad en etapa cinco que requiere sustitución renal es la hipertensión, la diabetes y la uropatía obstructiva; las otras causas desconocidas y extrañas son las menores, por lo tanto, son enfermedades simples, que pueden ser tratadas y controladas para no llegar a diálisis.

A juicio del Dr. Walter Passalacqua, nefrólogo del hospital Clínico de la Universidad de Chile, la principal causa de enfermedad renal crónica, es el aumento de personas con diabetes y obesidad por ello realizó un llamado al autocuidado:

“Que se hagan algún control de salud especialmente a la gente que tiene diabetes, que fuma, que es hipertensa o tiene colesterol alto, ellos están muy expuestos a tener riesgo coronario, riesgo de hacer un accidente cerebro vascular, ellos debieran consultar permanentemente”

La idea explicó el Dr. Passalacqua, no es imponer medidas a los pacientes, sino buscar estrategias conjuntas y realizarlas para generar un verdadero impacto en los hábitos de vida, planificando estrategias de manera paulatina.

“Uno como doctor no puede pedirle todos los cambios de una vez a los pacientes. Cuando los médicos decimos: tiene que hacer ejercicios, no ser sedentarios, dejar la sal, bajar el colesterol, tomar los medicamentos, cambiar su estilo de vida… es muy difícil ponerse de acuerdo. Por ejemplo, partamos por que el paciente deje el cigarrillo, no importa que suba un poco de peso, ya trabajaremos en alcanzar el peso ideal… hay que ir paso a paso”

Lo importante, explicó el nefrólogo, es que la sociedad tome conciencia de lo que significa tener una enfermedad renal crónica:

“Un paciente sin control se expone a tener una vida cotidiana muy complicada, puede sufrir un accidente vascular cerebral, una hemiplejia, no poder hablar… es terrible y en personas jóvenes… Estar bien físicamente y mal mentalmente o viceversa es muy malo. Por eso el llamado es a tener una vida saludable, cuidarse y controlarse” 

AUTOCUIDADO

Todas las políticas públicas están enfocadas a evitar la progresión de la enfermedad y así impedir llegar a la diálisis mediante modificar las patologías de base como la diabetes y la hipertensión y, antes de eso, evitar que el paciente sea diabético o hipertenso.

La estrategia está centrada en prevenir a través de cambiar conductas de estilos de vida y prácticas de los pacientes para así evitar todas las patologías que llevan al paciente a mayores complicaciones como la diálisis.

Al respecto la Dra. Katherine Bustamante, médico internista del hospital de Quellón y jefe de la Unidad de Diálisis de Quellón fue clara en señalar que:

 “Es difícil hacer cambios de vida tan estrictos… pero siempre hay que pensar que cada uno es responsable de velar por su salud. Hay que hacer cambios de estilos de vida, hay que fomentar el deporte, la actividad física como: caminar, usar la bicicleta cuando se pueda, comer con menos sal, evitar las frituras, todo eso se puede modificar y a la larga generarán grandes beneficios para la salud…”

Para quienes padecen de diabetes e hipertensión, la Dra. Bustamante explicó que no basta con utilizar fármacos si el paciente no se cuida:

“La mayor parte de todo el tratamiento es de ellos. Los medicamentos, la insulina, no van a generar los impactos si es que el paciente no se cuida, no sigue la dieta, sus controles, o sea siempre el tratamiento farmacológico va de la mano con el autocuidado del paciente”

La mayoría de los pacientes que reciben diálisis son pacientes con patologías de varios años, de mal control, dado que no lograron mejorar ninguno de los otros factores que finalmente lo hacen dializarse.

Por ello el Servicio de Salud, a través de la jornada que contó con destacados expositores como: Dr. Walter Passalacqua, médico internista y nefrólogo del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, Trasplante e Hipertensión, Hospital Broussais París, Francia de la Sociedad Chilena de Hipertensión; la Dra. Katherine Bustamante, médico internista,  Jefe Unidad de Hemo Diálisis del Hospital Quellón; la Dra. Dania Yurac, referente de Gestión Clínica  del Servicio de Salud Chiloé; el Dr. Luis Escobar, Nefrólogo, Jefe Servicio Nefrología Hospital San José, integrante de la Sociedad Chilena Nefrología, entre otros, busca generar mejores espacios de conversación médico/paciente para prevenir y tratar esta enfermedad que día a día daña a más personas.